La temporada 2016-17 es recordada con cariño por los aficionados del Girona FC, ya que fue el año en que el club finalmente logró su sueño de ascender a LaLiga. Después de años de lucha en categorías inferiores, los Blanquivermells demostraron que tenían lo que se necesitaba para estar entre la élite del fútbol español.

Bajo la dirección del entrenador Pablo Machín, Girona mostró un estilo de juego atractivo y efectivo. La plantilla, compuesta por una mezcla de jugadores experimentados y jóvenes talentos, se unió para formar un equipo cohesionado que fue difícil de derrotar. La clave del éxito del equipo fue su capacidad para jugar un fútbol ofensivo y atractivo, pero también para mantener una defensa sólida.

Uno de los momentos más destacados de la temporada fue la victoria 3-0 contra el Real Zaragoza en el Estadio Montilivi. Este triunfo no solo fue una demostración de la calidad del equipo, sino que también sentó las bases para un final de temporada lleno de esperanza y ambición. Cada partido se convirtió en una fiesta para los aficionados, quienes llenaron las gradas y apoyaron al equipo incondicionalmente.

El 24 de junio de 2017, el Girona FC logró el ascenso tras vencer a la UD Las Palmas en el partido de vuelta del playoff, un encuentro que quedará grabado en la memoria de todos los seguidores. La celebración en Montilivi fue monumental, con los aficionados desbordando de alegría al ver a su equipo alcanzar un logro tan significativo. Este ascenso no solo fue un éxito para el club, sino también para la ciudad de Girona, que vio cómo su equipo representaba un nuevo capítulo en la historia del fútbol local.

El impacto del ascenso a LaLiga fue inmediato, no solo en términos de prestigio y reconocimiento, sino también en la evolución de la infraestructura del club y la base de aficionados. Girona se convirtió en un destino atractivo para jugadores y entrenadores, lo que permitió al club seguir creciendo y desarrollándose en las temporadas siguientes. La temporada 2016-17 no solo fue un hito, sino que también sirvió como trampolín para el futuro del Girona FC en el panorama del fútbol español.